• Sara

La importancia de lo irrelevante

Hace algunos días hice una publicación en Instagram donde daba unos tips que había leído sobre el coronavirus y su prevención, les recomendaba también no entrar en pánico ante la situación actual, porque eso sólo hará que nuestras defensas bajen. Y además les conté una historia irrelevante sobre los chocolates y las tazas que había utilizado en esa foto. La cosa es que me he estado preguntando ¿cuál es la parte más importante de esa publicación, la del virus o la historia irrelevante?



Durante las últimas semanas (por no decir los últimos años, décadas y la verdad, desde que tengo memoria) hemos sido bombardeados con noticias terribles y espantosas sobre la violencia, las enfermedades, la pobreza, el estado cada vez más caótico de la sociedad, y un sinfín de desgracias que lamentar. Como si eso fuera poco, a lo largo de nuestras vidas inevitablemente tendremos que enfrentar nuestros propios monstruos, porque la vida no para, siempre habrá problemas y momentos duros. Es entonces cuando me pregunto... ¿qué sería de nosotros sin todo lo "irrelevante"? ¿sin todo aquello en lo que "desperdiciamos el tiempo" y que nos saca de la realidad, que nos hace olvidar todo lo malo que ocurre a nuestro alrededor, aunque sea por un momento? sin un partido de fútbol, sin un libro de historietas, sin el cine, sin la novela de las 8, sin música para cantar y bailar, aunque tengamos voz de tarro, sin arte, sin creatividad, sin el blog de fotos bonitas, sin nuestros pasatiempos, sin el ingenio de la gente que aún en los peores momentos encuentra la manera de sacarnos una sonrisa, ¿qué sería de nosotros sin todo eso que no es necesario pero que es tan importante? Es como sacar la cabeza de debajo del agua y tomar aire para seguir buceando, porque no podemos dejar de bucear... así es esto, nunca se detiene, pero siempre podemos salir a la superficie y respirar.


Yo he elegido lo que he elegido para trabajar, precisamente porque me permite tener la cabeza fuera del agua más tiempo de lo que normalmente podría, porque me permite a mi olvidarme del mundo y, si tengo suerte, me permite ayudar a alguien más a olvidarse, aunque sea por un momento, de sus problemas. ¿Que no vamos a salvar al mundo con un partido de fútbol? ¿con una película divertida? ¿con un artículo inspirador? ¿con un buen chiste? probablemente no, pero tal vez podamos salvar a una persona de un mal día. Sólo eso vale la pena ¿no creen? (sólo Dios sabe las cosas que han ocurrido a causa de un "mal día" de una persona).


Lo que quiero decir es, que el tiempo que usamos en cualquier cosa que nos de un momento de distracción, de alegría, de desconexión, está bien empleado y es IMPORTANTE. Hoy en día nos han venidido el concepto de que debemos ser "productivos" a todas horas, y que el tiempo que pasamos haciendo algo sólo porque nos place, es tiempo desperdiciado, nada más equivocado, a mi modo de ver. Los seres humanos somos mitad lógica, mitad creatividad y emociones, sólo alimentando ambas partes nos sentiremos plenos.



Así como la ciencia es importante, el arte también lo es, obviamente en una situación de supervivencia, la ciencia siempre prevalecerá, pero somos tan afortunados que, al menos por ahora, aún podemos elegir vivir en lugar de sobrevivir.


A veces me cuestiono si está mal mi decisión de mantener este espacio libre de todo lo trascendental, de lo "importante", que ha sido la idea que he tenido siempre... "aquí no se hablará de cosas feas, sólo de cosas chéveres". Luego recuerdo que ya hay mucha gente dedicada a las cosas relevantes, trascendentales, necesarias e imprescindibles, que cada uno debe apotar al mundo con lo que mejor sabe hacer, que en la vida necesitamos de todo, "no sólo de pan vive el hombre"; y que el mundo sería un lugar muy aburrido si todos fuésemos científicos o si todos fuésemos artistas, y entonces sigo adelante :)


Pues ahora viene la parte irrelevante de este post (que es la más divertida, seamos honestos), y que espero al menos los entretenga un rato y les haga olvidarse de las noticias :)


Esta fue la sesión que me hice a mi misma para intentar sacar una foto decente para la sección "Sobre mi" de este sitio, la sesión en la que descubrí por qué me encantan las fotos mías sin cabeza. La hice en mi estudio con Sayaka que nunca se pierde una sesión. Ahora les cuento un poquito y les mostraré el lugar donde paso mucho de mi tiempo y donde ocurre todo tras la cámara ;)


Este es mi estudio y la de la escalera es Sayaka, vivía en la alcantarilla fuera de nuestra casa cuando era bebé. Bueno, ahora vive aquí y trabaja como asistente de fotografía, me ayuda con los montajes (a tirarlos, a comérselos, a llevárselos) pero bueno, al menos demuestra interés. Ahora mismo mientras escribo este post está aquí junto a mi buscando con qué "ayudarme".



Ese día preparé un pastel bonito con el molde dorado que ven allí detrás, para hacerme las fotos decorándolo, quería representar un poco lo que hago, y para no ser yo el único elemento importante dentro de la foto.


Así se veía es estudio antes de empezar... (pero ustedes saben que tanto orden no puede ser verdad ¿no? obviamente casi nunca está así, lo acababa de ordenar así que le tomé foto :D)



Durante la sesión tuve algunas interrupciones como casi siempre... "uy me encontré una florecita... perfecta para jugar, la voy a tirar al piso mejor"



Se me zafó el tirante del delantal justo cuando ya había disparado el timer (es que ese delantal es hecho por mi, con sólo unas tijeras, ni una sola costura... y bueno, obtienes por lo que pagas, o en este caso por lo que fabricas :D)


Allí pueden ver mi teléfono junto al pastel, lo uso como disparador remoto



¿Habría sido bueno que le quitaras la tapa al lente para hacerte la fotógrafa, no te parece doña Sara? por cierto esa cámara no es mía, me la prestaron, yo uso una Canon, pero no podía salir con ella, por obvias razones :D ¡Comprendan! ¡no tenía idea de cómo salir en la foto!, tenía que probar varias cosas; cuando haces fotos siempre debes tener más de una idea, por si no funciona lo que tenías en mente ;)


Cuando terminé las fotos conmigo, decidí aprovechar el pastel para hacer unas fotitos, así que coloqué un fondo oscuro e hice algunas tomas con diferentes soportes... ¿cuál les gusta más?





Si se preguntaban qué hacía la escalera junto a la mesa... es para tomas como esta... mi lente tiene encuadre estrecho así que debo estar a una altura razonable para fotografías cenitales (y mi 1,60 m no ayuda en nada, mm quisiera medir 1,80 :D)



Al final, esta fue la foto que elegí para la sección "Sobre mi", representa lo que me gusta hacer y (muy importante) mi cara no se ve tan rara como en las otras cincuenta fotos :D



Al terminar la sesión, como premio a mi arduo trabajo, me regalaron un atardecer de esos que a mi me gustan... :)




Pues bien, esto es lo que puedo contarles respecto a mi sesión fotográfica, eso y que espero no tener que salir en ninguna foto nunca más jaja. Mentira, uno tiene sí o sí, que aprender a mirarse, a aceptarse y por qué no, a quererse, sino cómo nos van a querer los demás :)


Como siempre gracias por acompañarme en esta segunda entrada, me alegra que hayan podido conocer un pedacito de mi casa, el espacio donde hago todo lo que hago. A mi me encanta conocer el estudio de artistas y ver el lugar donde hacen su magia, así que me pareció buena idea mostrarles un poquito de dónde yo, no hago magia, pero trabajo duro intentándolo :D.


Ojalá esta situación tensa pase pronto, todos estemos a salvo y podamos seguir disfrutando de todas las cosas irrelevantes con las que, al menos yo, me olvido de todo y soy feliz por un rato.


Vamos a cuidarnos mucho, a ser muy responsables con lo que está sucediendo, sin perder la calma, la esperanza ni la alegría y ¡espero verlos pronto en el próximo post!


¡Un abrazo!


Sara





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© 2020 Sara Toapanta